Leonor Fini
(Buenos Aires, 30 de agosto de 1907 – París, 18 de enero de 1996).
Pasó su infancia en Trieste junto a su madre, sus abuelos y su tío. La familia Braun estaba muy vinculada a la intelligentsia triestina: Italo Svevo, Umberto Saba y James Joyce.
No asistió a ninguna escuela de arte y su formación fue completamente autodidacta. De ahí, probablemente, la dificultad de asociarla a una corriente concreta del arte contemporáneo; su evolución estuvo marcada sobre todo por afinidades electivas y por su propio “museo imaginario”.
Expuso por primera vez a los diecisiete años, en Trieste, en una exposición colectiva. En esa misma época, durante una estancia en Milán, conoció a los pintores Funi, Carrà y Tosi, y descubrió la Escuela de Ferrara, la escuela lombarda y a los manieristas italianos.
En 1931, Leonor dejó a su familia y se instaló en París, donde al año siguiente presentó su primera exposición individual en la Galería Bonjean, dirigida entonces por Christian Dior.

Entabló amistad con Henri Cartier-Bresson, André Pieyre de Mandiargues, Georges Bataille, Max Jacob, Paul Éluard y Max Ernst, sin llegar nunca a formar parte del grupo surrealista.
En 1936 realizó su primer viaje a Nueva York, donde expuso en la Julien Levy Gallery y participó en la célebre exposición Fantastic Art, Dada and Surrealism en el Museum of Modern Art. En 1939 organizó, para su amigo Leo Castelli, una exposición de muebles de artistas surrealistas —entre ellos ella misma, Dalí, Meret Oppenheim y Max Ernst— en la galería René Drouin, en la Place Vendôme.
Con la proximidad de la Segunda Guerra Mundial, Leonor Fini abandona París junto a su amigo Mandiargues. Pasa parte del verano de 1939 con Max Ernst y Leonora Carrington en su casa de Ardèche, y luego se instala en Arcachon, junto a Salvador y Gala Dalí.
En 1940 vive en Montecarlo, donde se dedica principalmente a la pintura de retratos, actividad que continuará hasta comienzos de los años sesenta. Sus retratos preferidos son los de sus amigos: Anna Magnani, María Félix, Suzanne Flon, André Pieyre de Mandiargues, Leonora Carrington, Meret Oppenheim, Jean Genet, Jacques Audiberti, Alberto Moravia y Elsa Morante.
En 1941 conoce a Stanislao Lepri, cónsul de Italia en Mónaco, a quien anima a convertirse en pintor. Tras la liberación de Roma en 1943, se instala allí con él. En 1946 regresa a París y recupera su antiguo apartamento en la rue Payenne. En 1952 tiene lugar un encuentro fundamental: el del escritor polaco Constantin Jelenski, con quien compartirá su vida desde entonces.
Los años de posguerra marcan, para el gran público, la entrada en escena de Leonor Fini: crea máscaras, participa en numerosos bailes de disfraces y diseña decorados y vestuario para obras como Le Palais de Cristal de Georges Balanchine (Ópera de París), Les Demoiselles de la Nuit de Roland Petit (teatro Marigny) y El rapto en el serrallo en la Scala de Milán, además de colaborar con Jean Mercure, Jacques Audiberti, Albert Camus, Jean Genet y Jean Le Poulain.
En el verano de 1954 se enamora profundamente de un lugar salvaje en Córcega, cerca de Nonza, donde se instala en un antiguo monasterio franciscano en ruinas. Allí pasará los veranos pintando.
Apasionada por la literatura y la poesía, ilustró más de cincuenta obras, entre ellas textos de Charles Baudelaire, a quien admiraba profundamente, así como de Paul Verlaine, Gérard de Nerval y Edgar Allan Poe. Paralelamente, continuó creando escenografías y vestuarios para ópera y teatro —Tannhäuser (Ópera de París, 1963), El concilio de amor de Oscar Panizza (Teatro de París, 1969)— y también para cine, como Romeo and Juliet de Renato Castellani (1953) y A Walk with Love and Death de John Huston (1968).
Numerosos escritores y artistas le dedicaron monografías, ensayos y poemas, entre ellos Paul Éluard, Giorgio de Chirico, Mario Praz, Max Ernst, Yves Bonnefoy, Constantin Jelenski y Jean-Claude Dedieu.
A comienzos de los años sesenta, Leonor Fini se instala en París, en un apartamento de la rue de la Vrillière, entre el Palais Royal y la Place des Victoires. Allí vivirá, rodeada de amigos y de sus gatos, alternando con su casa en Saint-Dyé-sur-Loire (Loir-et-Cher), hasta su fallecimiento el 18 de enero de 1996.
Importantes exposiciones retrospectivas han sido dedicadas a su obra en Bélgica (1965), Italia (1983, 2005), Japón (1972-73, 1985-86, 2005), Estados Unidos (Weinstein Gallery, San Francisco; CFM Gallery, Nueva York), Francia (Musée du Luxembourg, París; Galerie Dionne; Galerie Minsky) y Alemania (Museo Panorama, Bad Frankenhausen). Desde 2008, el Museo del Hospice Saint-Roch, en Issoudun, alberga una exposición permanente y la instalación del “Salón de Leonor Fini”.
En 2007 se publicó la primera biografía dedicada a su vida y obra: Leonor Fini, Metamorfosis de un arte, de Peter Webb (Imprimerie Nationale – Actes Sud).
Fuente: www.leonor-fini.com
“El matrimonio nunca me interesó.
Preferí vivir en una especie de comunidad: una casa grande, con mi taller, mis animales y mis amigos…
y con un hombre que era más bien un amante, y otro que era más bien un amigo.”
“Siempre imaginé que tendría una vida muy diferente a la que me estaba destinada, pero desde muy temprano comprendí que tendría que rebelarme para poder realizarla.”
“Sentía que todo era útil y que este trabajo me daba libertad.
Podía sumergirme en un cuadro y, a la mañana siguiente, diseñar un frasco o una caja de regalo.”
“Siempre he amado y vivido mi propio teatro”, le gustaba repetir.

Andrea Kollnitz, 2025.
Bibliografía
- Kollnitz, Andrea. Becoming Leonor Fini: Theatrical Self-Performances between Art and Life. 2025.
- Webb, Peter. Leonor Fini: Metamorfosis de un arte. Imprimerie Nationale – Actes Sud, 2007.
- Bauduin, Tessel M. (ed.). Surrealism and the Tarot: A Love Story. Fulgur Press, 2025.
- Catálogos de exposiciones y archivos de museos dedicados a la obra de Leonor Fini.





