En tu ensayo hablas del simbolismo de las espirales en la obra de Hilma af Klint. ¿Cómo interpretas este símbolo en relación con la inmortalidad o la vida después de la muerte?
El Archive for Research in Archetypal Symbolism (ARAS) ha publicado el artículo “Illuminating Parallels in the Life and Art of Hilma af Klint and C. G. Jung”, de Bettina Kaufmann y Kathrin Schaeppi, en el que se destacan varias similitudes entre la artista sueca y el psicólogo suizo.
Carl Jung también mantuvo contacto con figuras espirituales a través de sesiones mediúmnicas y mediante los diálogos simbólicos registrados en su Libro Rojo. En esta obra describe encuentros con figuras interiores como Izdubar, Philemon, Salomé o Elías, así como la experiencia en estado de trance en la que surgió Septem Sermones ad Mortuos (“Siete sermones a los muertos”), atribuido a una figura llamada Basilides de Alejandría.

Sabemos además que Hilma af Klint trabajaba en un contexto espiritual similar, participando en sesiones mediúmnicas y considerando que recibía orientación de entidades espirituales.
La cuestión de la vida después de la muerte fue también explorada por Jung, especialmente en el capítulo XI, “Sobre la vida después de la muerte”, de su libro Recuerdos, sueños, pensamientos.
Uno de los proyectos más importantes de Hilma af Klint fue el ciclo de 193 pinturas realizado entre 1906 y 1915, conocido como “El aspecto inmortal del ser humano”. Estas obras formaban parte de su gran proyecto espiritual Las pinturas para el Templo, que según ella le fue encargado durante una sesión mediúmnica por una entidad llamada Amaliel.
En este contexto, el símbolo de la espiral adquiere un papel fundamental. Jung analiza el simbolismo de la espiral en obras como Los arquetipos y el inconsciente colectivo y El hombre y sus símbolos, donde aparece como una imagen arquetípica asociada a la transformación, la continuidad y el movimiento cósmico.
Yo mismo escribí un ensayo sobre la relación entre las espirales y la inmortalidad que aparece destacado en búsquedas en internet relacionadas con “espirales e inmortalidad” o “espirales y vida después de la muerte”. Mi interpretación principal de este símbolo se desarrolla en ese texto.
Hilma af Klint concibió su serie Las pinturas para el Templo como un gran proyecto espiritual. En tu opinión, ¿qué intentaba expresar o revelar a través de este ciclo de obras?
Existe ya una amplia literatura sobre Las pinturas para el Templo. Por mi parte, mis reflexiones se centran en dos aspectos principales.
El primero está relacionado con la conexión entre las espirales y la idea de la inmortalidad, cuestión que ya he mencionado.
El segundo se refiere a un posible mensaje de carácter astronómico presente en sus obras. Esta hipótesis todavía no está completamente clara, pero resulta muy sugerente.
En 2025 la astrónoma Britt Lundgren publicó en la revista Leonardo el artículo “Action at a Distance: Did Physicist Thomas Young’s 1807 Lectures Inspire Some of the Earliest Examples of Abstract Art?”
En este estudio se señalan similitudes entre ciertos diagramas astronómicos incluidos en las conferencias del físico Thomas Young y algunos elementos presentes en la serie El Cisne de Hilma af Klint.
Por ejemplo, algunos de esos diagramas reproducen observaciones telescópicas realizadas por el astrónomo William Herschel sobre la estrella Vega, así como dibujos de la nebulosa de Orión observada por Charles Messier. El patrón punteado que aparece en el fondo de algunas pinturas de af Klint recuerda esas representaciones astronómicas.
Estas coincidencias abren preguntas fascinantes sobre la posible presencia de referencias científicas o cósmicas en su obra.
Antes de la publicación del artículo de Lundgren, yo mismo ya había explorado ideas similares en varios ensayos donde analizaba la posibilidad de que las pinturas realizadas en trance por Hilma af Klint reflejaran, de forma simbólica, ciertas estructuras del cosmos.
Hoy Hilma af Klint es considerada una pionera de la abstracción espiritual. ¿Por qué crees que su obra resulta tan relevante e inspiradora en la actualidad?
Además de la dimensión espiritual ampliamente reconocida en su obra, creo que muchos de los símbolos presentes en las pinturas de Hilma af Klint surgen del inconsciente, quizá incluso de lo que Carl Jung llamó el inconsciente colectivo.
Este tipo de símbolos también aparece en estudios arqueológicos como el libro Inside the Neolithic Mind: Consciousness, Cosmos and the Realm of the Gods, de los arqueólogos David Pearce y David Lewis-Williams.
Por ejemplo, he publicado un estudio en el que comparo algunos símbolos presentes en la obra de Hilma af Klint con los motivos simbólicos de la cultura neolítica Cucuteni.
Si estos símbolos proceden realmente del inconsciente colectivo, esto podría explicar por qué su obra sigue siendo relevante hoy en día. Las imágenes arquetípicas tienen una fuerza universal y atemporal.
¿Hay algún aspecto particular de la obra de Hilma af Klint que te gustaría destacar especialmente?
Una pintura que me resulta especialmente fascinante es The Ten Largest No. 3.
En cierto modo me recuerda a La noche estrellada de Vincent van Gogh, ya que ambas obras están construidas a partir de estructuras espirales que evocan movimientos cósmicos.
De hecho, algunos investigadores han señalado que la pintura de Van Gogh parece representar con sorprendente precisión ciertos patrones descritos por la teoría matemática de la turbulencia de Kolmogórov, una teoría científica formulada décadas después de la muerte del artista.
Esto plantea una cuestión muy interesante: la posibilidad de que ciertos artistas intuyan visualmente estructuras de la naturaleza que la ciencia sólo logra explicar mucho tiempo después.
En mi opinión, Hilma af Klint podría estar intentando expresar algo similar en su serie The Ten Largest, quizá una intuición artística relacionada con procesos científicos o cósmicos aún no comprendidos plenamente.
Sobre Cristian Horgos
Cristian Horgos es investigador independiente, ensayista y autor de diversos artículos dedicados a las relaciones entre arte, simbolismo y espiritualidad. Su trabajo se centra especialmente en la obra de Hilma af Klint, una de las figuras pioneras de la abstracción espiritual.
A través de sus ensayos, Horgos explora los vínculos entre la pintura de af Klint, la psicología analítica de Carl Gustav Jung, la simbología arquetípica y ciertas correspondencias entre arte, ciencia y cosmología.
Sus investigaciones abordan temas como el simbolismo de las espirales, la posible dimensión cósmica presente en algunas obras de af Klint y las conexiones entre imágenes arquetípicas y el inconsciente colectivo.
Carolina de Pedro
Esotérica · Marzo de 2026


Hilma af Klint en el Grand Palais de París: la gran exposición dedicada a su obra





