Leonora Carrington. Hechicera. La Reina de Bastos del tarot.
Su fuego no quema: transforma.
Estoy estudiando a fondo su Tarot.
Es difícil, casi indescifrable… quizás como ella. Hay mucho de Isis sin velo, de Blavatsky, de ese conocimiento esotérico que no busca ser explicado, sino experimentado (y seguramente entendido por pocos).
Los colores de cada arcano no son colores,
son vibraciones, frecuencias que ella misma elaboraba con sus manos, preparando los pigmentos según la energía que deseaba invocar.
Por ejemplo, el fondo de La Sacerdotisa es bermellón, un color usado en la alquimia para unir lo terrestre y lo divino,
la materia viva y el espíritu que la anima.
No es rojo: es el pulso de la conciencia encarnada.
El fondo de El Loco es turquesa (no azul),
color que en el Antiguo Egipto y en el México antiguo se utilizaba como símbolo de vida, renovación y protección espiritual.
Era el color del cielo y del agua,
el punto donde el espíritu desciende a la materia para comenzar su viaje.
Que El Loco de Carrington tenga ese fondo turquesa no es casual:
representa el inicio del viaje en un plano donde el alma aún recuerda su origen divino.
El mismo pensamiento me recuerda a otra gran maestra: Elisabeth Haich 🌹
(todavía busco/espero su libro en español).
Y así siguen los 20 arcanos restantes, que iré desvelando poco a poco.
En febrero de 2026 realizaré un curso auspiciado por De Tarot.
La información, en breve.
por Carolina de Pedro
www.instagram.com/carolina.depedro






