Crear tu propio tarot: un proceso creativo y alquímico

Crear nuestro propio Tarot: un viaje alquímico de autodescubrimiento

Dentro de la práctica del Tarot, quizá la más mágica de todas sus realizaciones sea el proceso de crear el propio mazo: intentar establecer el significado de cada carta y comprender la lectura en su conjunto, teniendo en cuenta los arquetipos universales y, sobre todo, el sello personal.

Diseñar un tarot es permitir que las cartas reflejen pequeños fragmentos de nuestro mundo interior.

Cualquiera que sienta un interés genuino por el Tarot puede realizar este ejercicio: elaborar sus propios arcanos, otorgándoles elementos únicos para simbolizar lo que las cartas le han transmitido personalmente. Consultar y crear estas imágenes es recorrer un camino espiritual, abrir una puerta hacia “el otro lado” del ser: el territorio donde el símbolo se vuelve experiencia.

Antes de comenzar, conviene detenerse y pensar. Es esencial si quieres hacerlo bien.

Antes de empezar: una advertencia amorosa

Asegúrate de saber en qué te estás metiendo. Muchos artistas que no saben nada de tarot se lanzan a crear barajas y, aun así, logran publicarlas con facilidad porque cuentan con el apoyo de editoriales o imprentas especializadas. Eso agiliza el proceso.

Crear un mazo por ti misma, desde cero y sin estructura industrial, es un trabajo hermoso y catalizador, pero también puede ser largo, costoso y cansado. Por eso mi sugerencia, si es tu primera vez, es comenzar con un enfoque claro: un tarot para principiantes, fresco, accesible y nuevo.

Paso 1: creatividad y estilo propio

Imagina cómo quieres que sea tu tarot

El primer paso consiste en realizar una lluvia de ideas sobre la apariencia que deseas para tu mazo. Pregúntate:

  • ¿Vas a trabajar con cartulina, fichas u otro material?

  • ¿Lo crearás a mano o de forma digital?

  • ¿Vas a escanearlo al final?

  • ¿Harás collage con revistas o imágenes impresas?

  • ¿Utilizarás papel especial, tinta, gouache, bordado…?

La segunda parte de este paso es definir la estructura visual y simbólica del mazo:
¿te gustaría mantener la base tradicional del Rider–Waite–Smith (RWS) o prefieres un lenguaje completamente distinto? Hoy existen barajas para todos los gustos (incluso abstractas), y en este proyecto lo que importa es que sea tu creación, esa en la que de verdad pongas corazón y alma.

Recuerda que tradicionalmente un tarot contiene 78 cartas (Arcanos Mayores y Menores). Decide si respetarás ese esquema o si harás una versión más reducida para principiantes.

Si aún no tienes claro cómo afinar tu visión, explora otras barajas. Interactúa con ellas, obsérvalas, siente qué te inspira. Esa escucha te orientará.

Paso 2: crea tu mazo
Comienza a pintar, dibujar, construir

Esta es la parte más amena y creativa: el núcleo de la creación más íntima. Lo mejor es que siempre podrás ajustar tu visión mientras avanzas.

Si eliges pintar o dibujar, aquí canalizarás las vibraciones personales del proyecto. Si prefieres el arte digital, trabaja en tu plataforma favorita (por ejemplo, Procreate o Photoshop) y crea tus cartas allí.

Solo recuerda algo: mantén el sistema de diseño que decidiste en el paso 1. Este paso lleva tiempo, así que no te juzgues si te parece interminable. Vuelve siempre a la intención: crear un tarot que refleje tu personalidad y tu mundo simbólico.

Paso 3: escanea y digitaliza
Materializar las cartas en papel

Si tu mazo es completamente artesanal, al terminar las ilustraciones ya tienes tus cartas. Y aquí una idea importante: no tiene que ser caro ni espectacular para ser verdadero.

Eso sí: dependiendo del material, barajar de manera tradicional puede dañar las cartas. Busca formas de protegerlas (fundas, cartulina más resistente o una técnica de barajado más suave).

Si deseas un acabado profesional, digitaliza tu trabajo escaneándolo y corrigiéndolo en un programa de diseño. Allí podrás:

  • unificar tamaños y bordes
  • corregir color
  • añadir textos (por ejemplo, “As de Copas”)
  • numerar arcanos

Ese trabajo digital aporta uniformidad y presencia editorial.

Paso 4: imprime y úsalo
Prueba tu tarot

Cuando estés satisfecha, imprime el mazo completo. Ver todas las cartas juntas te mostrará qué funciona y qué debe ajustarse antes de invertir en una impresión definitiva.

Haz lecturas con él: siente cómo cae en tus manos, cómo responde, qué despierta. Si algo no resuena —una imagen, un tamaño, un texto— revísalo. Este es el momento de ajustar.

Después de un tiempo de prueba, si el proyecto crece, busca una imprenta que pueda cumplir requisitos de tamaño y color y pide una impresión en buena cartulina.

Y si disfrutaste de verdad el proceso, quizá llegue la pregunta final:
¿quieres imprimir algunas copias y explorar una posible venta? Estudia números, interés y posibilidades. A veces un tarot personal puede convertirse en una pequeña joya independiente.

Ejemplo inspirador
The Guided Hand Tarot: collage, papel, bordado, gouache

The Guided Hand Tarot es una baraja elaborada artesanalmente por la artista e ilustradora Irene Mudd. Fue publicada de forma independiente a través de Kickstarter en marzo de 2018 y desde entonces ha llegado a entusiastas del tarot de todo el mundo.

Esta baraja aborda el simbolismo tradicional desde una perspectiva feminista y suaviza muchos binarios de género presentes en mazos convencionales, representando figuras singulares y, a veces, andróginas.

Su estética es vibrante, llena de color y sensibilidad, creada a mano mediante una combinación de collage, pintura y bordado. Un ejemplo fascinante de cómo el tarot puede convertirse en arte vivo y en lenguaje personal.

Crear nuestro propio Tarot: un viaje alquímico de autodescubrimiento
The Guided Hand Tarot de Irene Mudd

El arte de escuchar las cartas del tarot. ¡escucha lo que las cartas te dicen!

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